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FECHA: Mañana martes, día 10. A las 20.00 horas.
LUGAR: Sala Vaquero Poblador. Diputación de Badajoz.
La exposición hace un homenaje a este prolífico caricaturista y pintor, natural de Morón de la Frontera (Sevilla) y redidente en Badajoz durante gran parte de su vida. En la exposición se reúnen cuadros y caricaturas de las numerosas colaboraciones que realizó durante los años 50 y 60 en el Diario Hoy y otras publicaciones pacenses. También destaca su faceta como escritor de textos literarios.
Joaquin Díaz y Díaz de la Riva
Joaquín Díaz y Díaz de la Riva nació el 9 de febrero de 1910 en Morón de la Frontera (Sevilla). Estudió bachillerato en su localidad natal y peritaje industrial en Sevilla, carrera que prácticamente no ejerció. Una vez finalizada la Guerra Civil Española se traslada a Madrid, donde ocupó el cargo de Secretario Nacional de Provincias. En 1942, acompañando al recién nombrado Gobernador Civil como secretario particular, recala en Badajoz. En 1946 contrae matrimonio con Margarita Jiménez de Cisneros, natural de Villalba de los Barros y residente en la capital pacense. Con ella tuvo cuatro hijos y una hija.
Una vez afincado en Badajoz e independientemente de sus ocupaciones administrativas, Joaquín Díaz y Díaz de la Riva se integra rápidamente en el mundillo social y artístico de la ciudad. Por su original personalidad, se hizo figura necesaria y muchas veces insustituible en cuantas manifestaciones y espacios culturales y ciudadanos surgieran o estuviesen funcionando en la capital pacense. Destaca como dibujante y caricaturista, realizando colaboraciones en los periódicos HOY, Hoja del Lunes, Guadiana, Medina y Norma, consagrándose como tal en una exposición montada en el Casino de Badajoz en 1952. Perteneció como miembro activo a la Asociación Provincial de Bellas Artes, manteniendo buena relación con los artistas en ella integrados. Julián Pérez Muñoz y, fundamentalmente, Félix Fernández Torrado, fueron sus más estimados amigos entre los pintores. En 1957 realiza su primera exposición de óleos y acuarelas a la que seguirían siete más en los diez años que le restaron de vida. Mérida, Badajoz (en cuatro ocasiones), Morón de la Frontera, Cáceres y Zafra fueron sedes de sus muestras públicas, resultando muchas de ellas éxitos populares por cuanto vendía la práctica totalidad de las obras expuestas. |